Sumado a las inconsistencias del material digital, los peritos destacaron la irregularidad en la preservación física del elemento incautado, caratulado originalmente como "Efecto 51". La falta de correspondencia entre la descripción del acta de secuestro y el dispositivo hallado en el sobre lacrado invalidó la trazabilidad exigida por los estándares procesales penales para este tipo de evidencias.












