En ese sentido, consideró: “Vestir la camiseta de la selección es el mayor orgullo de mi vida y quedar eliminado del Mundial en octavos de final es una sensación difícil de explicar. Sé lo mucho que me preparé, lo concentrado que estaba y cuánto deseaba esto para todos ustedes y para mi familia”.
Al mismo tiempo, pidió disculpas, aunque no hizo una autocrítica como referente del plantel. “La sensación de frustración es inmensa. Teníamos un equipo lo suficientemente fuerte como para lograr más, pero no lo hicimos. Pido disculpas y seguiré luchando por nuestro sueño de volver a la cima del mundo”, indicó.
La actuación de Vinicius en este Mundial quedó empañada por la polémica generada luego de que no pateara el penal ante Noruega. En su lugar, Bruno Guimarães tomó la pelota, pero se la atajó el arquero.
















