Ante la magnitud del problema, el plazo de canje se extendió hasta diciembre de 2023. Finalmente, la Corte Suprema de Nigeria dictaminó que los billetes viejos mantendrán su validez legal de manera indefinida, lo que permitió que el recambio se hiciera de forma más gradual y ordenada.
El negocio se concretó gracias a la relación entre el Banco Central de Nigeria y De La Rue, que históricamente se encargó de la impresión de billetes nigerianos. Hace poco más de dos meses, la empresa inglesa fue adquirida por Atlas, un fondo privado estadounidense, y dejó de cotizar en la Bolsa de Londres. Bajo la nueva gestión, De La Rue decidió derivar parte de la producción a la Casa de Moneda argentina, que ahora será responsable de fabricar una porción significativa de los billetes de Nigeria.
















