Además, destacó que, pese a la enorme popularidad que construyó junto a Los Redondos y durante su carrera solista, Solari mantuvo una vida reservada y alejada de la exposición mediática.
“Fue un tipo superaustero. No lo defiendo porque no soy fan ni lo conocí, pero me parece que no se puede criticar a alguien por su ideología después de muerto”, manifestó.
En el cierre de su reflexión, remarcó algunas de las características que definieron los últimos años del músico. “Vivía bien, tenía un buen pasar económico, no daba entrevistas y era bastante reticente a mostrarse públicamente. No se supo mucho sobre su enfermedad tampoco”, concluyó.














