La propiedad podría ser decomisada si se considera parte de una maniobra para desprenderse de bienes.
Una operación inmobiliaria realizada días antes de su boda conJésica Ciriocomenzó a concentrar la atención de los investigadores, que buscan determinar el origen de los fondos del empresario y si existieron maniobras de lavado de activos, según informó el periodista Diego Cabot.
El viernes 24 de mayo de 2024, LA NACIÓN informaba: “El domingo 26 de mayo, y después de un año de romance, Jésica Cirio celebrará su casamiento con Elías Piccirillo. La pareja dará el sí en una ceremonia por civil con la jueza de paz presente y rodeada de su círculo más íntimo, entre 60 y 70 personas, que dirán presente en el exclusivo hotel porteño. Entre los invitados más especiales para los tortolitos se destacan Chloe Insaurralde, la hija de seis años que Cirio comparte con el exintendente de Lomas de Zamora y la hija adolescente de Piccirillo, de 16 años.“
Ese mismo día, mientras la noticia ocupaba titulares,Piccirillo firmaba la cesión gratuita de una propiedad valuada en 2,8 millones de dólares a Jesica Wanda Judith Cirio. El contrato fue rubricado apenas 48 horas antes de la boda, con los documentos en regla y la transferencia de derechos ya formalizada antes de pasar por el Registro Civil.
Hoy, menos de un año después, ese gesto se transformó en un frente judicial para la conductora. La detención del empresario —expareja de Cirio, quien avanza con los trámites de divorcio— generó inquietud entre empresarios y residentes del exclusivo sector del Yacht de Nordelta, donde se ubica la vivienda.
Los investigadores sospechan que la fortuna de Piccirillo podría estar vinculada al negocio de importaciones durante la vigencia de las SIRA, el Sistema de Importaciones de la República Argentina, en un contexto de fuerte discrecionalidad para otorgar permisos de pago al exterior.
La cesión de la propiedad quedó documentada en un contrato al que accedió LA NACION, certificado por elescribano Gabriel Burgueñomediante las actas 133 y 134 del libro 51, con los sellos notariales correspondientes.
Formalmente se trató de una “cesión gratuita de derechos y entrega de posesión” de una acción clase A de la Asociación Residencial Yacht S.A., junto con un lote en el exclusivo complejo de Tigre. Aunque el terreno no puede escriturarse, se trata de una residencia moderna de dos plantas con salida a la marina y muelle propio.
La causa dio un giro tras el procesamiento dictado por el juezSebastián Casanello, quien ordenó prisión preventiva. Según la resolución, Piccirillo habría organizado, junto a dos policías, un procedimiento ilegal en el que se le “plantó” cocaína y una pistola a un empresario con quien mantenía una deuda superior a los 6,5 millones de dólares. El operativo derivó en la detención de Francisco Hauque y Anahí Aquino Laprida tras una cena en el Palacio Duhau. En el Audi A8 del primero se hallaron 1,200 kilos de cocaína y una pistola nueve milímetros.
La Justicia sostiene que la maniobra fue planificada por Piccirillo, quien incluso intentó escapar corriendo cuando fueron a detenerlo en la casa que había cedido a Cirio, hecho registrado por las cámaras del barrio privado. El magistrado dispuso además un embargo por $100 millones y lo imputó por secuestro coactivo, transporte de estupefacientes agravado, encubrimiento agravado y portación ilegal de arma.
Ahora, el foco se posa sobre el origen de su patrimonio. Investigadores anticipan que la pregunta clave será: “¿De dónde proviene la fortuna intempestiva y difícil de explicar de Piccirillo?" De avanzar esa línea, podría abrirse una causa por lavado de activos y la vivienda ingresaría en el “período de sospecha”, que revisa transferencias patrimoniales realizadas en años previos.