Con su libertad recuperada, Castillo dejó entrever que volverá a involucrarse en los negocios y en la defensa de su patrimonio. Mientras tanto, sus palabras resuenan como una advertencia a la clase política: el empresario está decidido a "contar su verdad" y a señalar a quienes, según sus palabras, "destruyeron el país mientras mentían en la cara de la gente".

















