Nicole detalla que el calvario incluyó amenazas y presiones para realizar contenido que ellas no deseaban: “Todo está en manos de la Justicia hoy en día. Vivir acá fue la única forma de sentirnos tranquilas tras las extorsiones”.
A pesar de la exposición y de los murmullos que escucha cuando camina por la calle, Nicole se siente empoderada. Pasó de compartir una habitación con su hermano y su hija en una casa de siete personas, a poder brindarles estabilidad.
Nicole planea seguir con las plataformas mientras dure su juventud, con un objetivo claro: ahorrar para abrir su propia estética o volver a su antiguo amor, la pastelería, pero esta vez, con un negocio propio.
“Para mí fue un cambio muy brusco salir de mi casa donde vivíamos todos apretaditos. Ahora puedo compartir esto con mi familia. La venta de contenido no es color de rosa, lleva tiempo, colaboraciones y mucha dedicación en redes, pero se disfruta porque lo estoy logrando yo”, reflexiona.
La joven concluye: “A los que me cuestionan les digo que hay compañeros y jefes que hacen cosas mucho peores con el uniforme puesto. A mis excompañeros les digo que, si lo hacen por vocación, sigan, pero que no se crean que esto es fácil. Yo no me arrepiento de nada porque estoy logrando propósitos que nunca pensé alcanzar a mi edad. Si me dan a elegir, elegiría otra vez este camino”.
FUENTE: TN
















